El presidente de REALCUP y rector de la Universidad Abierta Interamericana advirtió que ignorar o prohibir la inteligencia artificial no es una solución. En conversación con Conexión Guayacán, destacó el desafío de incorporarla con ética, propósito humano y nuevos modelos de aprendizaje.
La inteligencia artificial dejó de ser solamente una innovación tecnológica para convertirse en parte de la infraestructura que está transformando la vida personal, social, laboral y educativa. Así lo afirmó Rodolfo De Vincenzi, presidente de la Red de Asociaciones Latinoamericanas y Caribeñas de Universidades Privadas (REALCUP) y rector de la Universidad Abierta Interamericana de Argentina.
El académico participó en el Encuentro Internacional REALCUP La Serena 2026, realizado los días 27 y 28 de agosto en la Universidad Central y la Universidad del Alba. La actividad reunió a autoridades y representantes de instituciones de educación superior de Chile, Argentina, Perú y México para abordar los desafíos de la transformación digital, la calidad educativa y las nuevas modalidades de aprendizaje.
En conversación con Conexión Guayacán, De Vincenzi sostuvo que la irrupción tecnológica ha generado cambios profundos durante la última década y planteó que intentar detener el avance de la inteligencia artificial sería tan difícil como “luchar contra la dirección de los vientos o las mareas”.
“Hay que aprender y dirigir esta infraestructura. La tecnología no tiene por sí misma un mérito positivo o negativo; lo importante es el sentido y el propósito humano que le damos”, explicó.
Un nuevo papel para docentes y estudiantes
Para De Vincenzi, uno de los principales cambios que provoca la inteligencia artificial en la educación es la posibilidad de trasladar el foco desde la enseñanza tradicional hacia el aprendizaje y sus resultados.
Esto implica avanzar desde el modelo donde el docente transmite conocimientos y el estudiante los recibe, hacia una dinámica más participativa. En este nuevo escenario, los profesores deben facilitar el acceso a distintas fuentes, ayudar a seleccionar información confiable y diseñar experiencias que permitan aprender de manera activa.
“La inteligencia artificial nos entrega la oportunidad de personalizar masivamente el aprendizaje, llegando a cada persona mediante formatos, narrativas y canales diferentes que hagan más accesible el conocimiento”, señaló.
Ética, productividad y decisiones con sentido humano
El presidente de REALCUP también recalcó que las instituciones deben establecer normas éticas claras para orientar el uso responsable de estas herramientas, sin caer en prohibiciones que desconozcan una transformación que ya está ocurriendo.
A su juicio, la inteligencia artificial puede automatizar tareas, sistematizar procesos y aumentar la productividad, permitiendo que estudiantes, docentes y profesionales destinen más tiempo a proyectos que requieren creatividad, reflexión y criterio.
La digitalización, además, genera información y trazabilidad que, conectadas con sistemas de inteligencia artificial, pueden contribuir a anticipar escenarios y apoyar la toma de decisiones. Sin embargo, De Vincenzi enfatizó que estas capacidades deben estar siempre al servicio del discernimiento humano.
La Serena en el debate sobre el futuro universitario
El Encuentro Internacional REALCUP La Serena 2026 congregó a cerca de 200 participantes, entre asistentes presenciales y virtuales, y representantes de una veintena de instituciones. La cita posicionó a la Región de Coquimbo como un espacio de diálogo latinoamericano sobre innovación, educación digital e inteligencia artificial.
El mensaje final de Rodolfo De Vincenzi fue claro: la respuesta frente a la inteligencia artificial no es ignorarla ni combatirla, sino comprenderla, regularla y utilizarla de manera responsable para construir una educación más personalizada, accesible y centrada en las personas.