En conversación con Conexión Guayacán, el docente Marcelino Barrios y el jefe de escuela Sebastián Cortés destacaron la importancia de formar profesionales para una industria en transformación. Tecnología, oportunidades laborales y aprendizaje continuo marcaron el diálogo sobre el futuro minero de la Región de Coquimbo.
La inteligencia artificial, el análisis de datos y los equipos autónomos están cambiando las competencias que requiere la industria minera. Prepararse para ese escenario fue uno de los temas centrales de la entrevista que Conexión Guayacán realizó en AIEP La Serena, donde sus representantes abordaron la formación de técnicos y profesionales para la denominada minería 4.0.
El docente Marcelino Barrios, presentado como ingeniero civil en minas, magíster en Gestión de Empresas y exgerente general de Compañía Minera Panulcillo, destacó que la enseñanza debe incorporar herramientas que permitan comprender los cambios tecnológicos del sector.
Durante la conversación con Félix Velasco, mencionó la inteligencia artificial, el big data y la operación de equipos autónomos como parte de los contenidos que, según explicó, están integrando a la preparación de sus estudiantes.
¿Qué desafíos plantea la minería 4.0?
Barrios señaló que conocer los procesos mineros debe complementarse con la capacidad de adaptarse a nuevas tecnologías y formas de trabajo.
En ese contexto, explicó que la automatización y el uso de información abren desafíos para quienes se están formando y también para los trabajadores que necesitan actualizar sus conocimientos.
La preparación, planteó, debe considerar tanto las herramientas tecnológicas como la comprensión de las operaciones donde estas se aplican.
Gran minería, pequeña minería y distintas posibilidades de inversión
El académico también destacó que la incorporación de tecnología ocurre a ritmos diferentes dentro de la industria.
Según su análisis, las grandes compañías cuentan con mayores posibilidades de financiar sistemas avanzados, mientras que la mediana, pequeña y minería artesanal enfrentan condiciones distintas para invertir.
Esta diferencia resulta relevante para comprender la realidad de la minería en la Región de Coquimbo, donde conviven operaciones de distintas escalas y necesidades.
Barrios subrayó especialmente las limitaciones económicas de muchos productores artesanales, para quienes destinar recursos a modernización puede representar una dificultad importante.
Formación y perspectivas laborales en el sector minero
Durante la entrevista, el docente expresó una visión favorable sobre las posibilidades de desarrollo profesional asociadas a inversiones y proyectos del sector. Se trata de perspectivas vinculadas a su ejecución y evolución, por lo que no constituyen una garantía de contratación.
En ese escenario, destacó la importancia de prepararse con anticipación y desarrollar capacidades que permitan responder a las exigencias de las empresas y sus operaciones.
Por su parte, Sebastián Cortés, presentado como jefe de la Escuela de Ingeniería, Energía y Tecnología de AIEP La Serena, dio a conocer alternativas de formación en Ingeniería en Minas, Técnico en Minería y Técnico en Metalurgia.
Carreras de minería en AIEP: duración y requisitos
Para quienes estén evaluando estas opciones, las fichas oficiales de AIEP informan las siguientes duraciones:
- Ingeniería en Minas: ocho semestres, más práctica laboral y titulación.
- Técnico en Minería: cinco semestres, incluyendo práctica laboral y titulación.
- Técnico en Metalurgia: cinco semestres, incluyendo práctica laboral y titulación.
Las fichas señalan como requisitos la Licencia de Enseñanza Media y la Cédula de Identidad. Además, la información de admisión de la institución indica que no se exige puntaje PAES. Quienes deseen ingresar pueden consultar directamente la disponibilidad de carreras, jornadas y formatos en la sede.
“Uno nunca termina de estudiar”
El llamado final de Barrios estuvo centrado en el aprendizaje permanente. Para el docente, ingresar a la minería implica asumir que los conocimientos deben seguir actualizándose durante toda la trayectoria laboral.
“Uno nunca termina de estudiar”, expresó, invitando a quienes consideran esta área a proyectarse sin que la edad sea una barrera para comenzar.
La conversación puso así el foco en un desafío para la formación regional: conectar la experiencia minera con las nuevas herramientas de una industria que demanda capacidad de adaptación y actualización continua.