Una emocionante aventura familiar, llena de música, imaginación y valores, llega a los escenarios con "Hansel y Gretel, una historia chilena", una innovadora adaptación del clásico cuento que transporta al público al Chile de los años 80.
La puesta en escena narra la historia de dos hermanos que deberán enfrentar desafíos y vivir una entretenida aventura donde la solidaridad, la creatividad y el trabajo en equipo se convierten en protagonistas. Con una propuesta dinámica y cercana, la obra busca conectar tanto con niños como con adultos, ofreciendo una experiencia teatral que combina diversión, emoción y aprendizaje.
Pero uno de los aspectos más destacados de esta producción es su compromiso con la inclusión. La obra es presentada por la compañía Oh Válgame Dios Nicanor, de la Región Metropolitana, agrupación que entiende el teatro como una herramienta de expresión universal y un espacio de encuentro para todas las personas.
Desde esta mirada, la compañía ha impulsado la adaptación de sus montajes a la lengua de señas, permitiendo que la comunidad sorda pueda acceder y disfrutar de las artes escénicas en igualdad de condiciones. Esta iniciativa no solo facilita la comprensión de la obra, sino que también fortalece la vinculación social y promueve una cultura más inclusiva.
"Para nosotros, el teatro es un medio masivo y global de expresión. Adaptar nuestras obras a lengua de señas es una forma concreta de acercar el arte a quienes muchas veces encuentran barreras para participar plenamente de estas experiencias culturales", señalan desde la compañía.
Con una puesta en escena entretenida, personajes entrañables y un fuerte mensaje sobre la importancia de la empatía y la inclusión, "Hansel y Gretel, una historia chilena" se presenta como una alternativa ideal para disfrutar en familia y reflexionar sobre el valor de construir espacios culturales accesibles para todos.
Una invitación a reencontrarse con un clásico desde una mirada local, contemporánea e inclusiva, donde la imaginación no tiene límites y la cultura se convierte en un puente para conectar a las personas.