En entrevista con Conexión Guayacán, la profesional destacó la importancia de ajustar las porciones, organizar la alimentación y buscar orientación personalizada. También abordó los riesgos de seguir dietas de internet sin considerar las necesidades de cada persona.
Con la llegada de los días de calor, muchas personas buscan bajar de peso rápidamente y recurren a restricciones alimentarias que encuentran en redes sociales. Sin embargo, eliminar alimentos o copiar una dieta ajena puede alejarse del objetivo principal: cuidar la salud y mantener hábitos sostenibles.
Así lo planteó la nutricionista Siria López en conversación con Conexión Guayacán, donde abordó los errores frecuentes al intentar modificar la alimentación y la importancia de contar con una evaluación profesional.
“La salud es la prioridad”, enfatizó la entrevistada, quien explicó que una pauta nutricional debe considerar la rutina, los antecedentes de salud y las necesidades particulares de cada paciente.
Carbohidratos: por qué eliminarlos no es una solución universal
Durante la entrevista, López cuestionó la idea de que dejar el pan, el arroz o las pastas sea una condición indispensable para bajar de peso. Su planteamiento apuntó a revisar tanto la calidad de los alimentos como las porciones y el conjunto de la alimentación.
Los carbohidratos forman parte de una dieta saludable. La Organización Mundial de la Salud recomienda que provengan principalmente de cereales integrales, verduras, frutas y legumbres, alimentos que también aportan fibra y otros nutrientes.
La nutricionista destacó que una restricción difícil de mantener puede terminar abandonándose al poco tiempo. Por ello, propuso trabajar en cambios que puedan incorporarse a la vida cotidiana y mantenerse más allá del verano.
Organizar las comidas según la rutina de cada persona
Otro de los temas abordados fue la dificultad para alimentarse durante jornadas laborales exigentes. Desayunar apresuradamente, postergar el almuerzo y concentrar gran parte de la comida al terminar el día fueron algunas de las situaciones comentadas.
López planteó que organizar la alimentación puede ayudar a evitar decisiones improvisadas y facilitar un consumo adecuado de nutrientes. En ese contexto, explicó que el desayuno puede ser una herramienta útil para algunas personas, sin presentarlo como una obligación ni como la comida más importante para todos.
El objetivo, según lo expuesto en la conversación, es construir una pauta compatible con los horarios y las posibilidades reales de cada paciente.
Una familia puede compartir el menú y necesitar porciones diferentes
La profesional también destacó que comer en pareja o en familia no significa que todos deban consumir las mismas cantidades.
“Los requerimientos para cada persona son distintos”, señaló. Compartir preparaciones saludables permite organizar la cocina del hogar, pero las porciones requieren ajustes individuales según factores como la edad, la actividad física y el estado de salud.
La OMS también reconoce que la composición de una alimentación saludable depende de las características personales, el contexto cultural y los alimentos disponibles.
Dietas de internet e inteligencia artificial: la importancia de una evaluación
López expresó preocupación por quienes llegan a consulta después de seguir pautas muy restrictivas o recomendaciones obtenidas de internet e inteligencia artificial sin una evaluación individual.
Según relató, en su práctica recibe personas que han utilizado dietas de muy bajo aporte energético y que necesitan revisar cómo están cubriendo sus requerimientos nutricionales. También advirtió sobre la importancia de preservar la masa muscular durante un proceso de pérdida de peso.
Su llamado fue a buscar acompañamiento profesional para definir objetivos y adaptar la alimentación a cada realidad, evitando asumir que una estrategia que funcionó para otra persona tendrá el mismo resultado.
Grasa abdominal y salud: evaluar más allá de la apariencia
La entrevista también abordó la acumulación de grasa abdominal. Como contexto, el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos señala que el exceso de grasa alrededor de la cintura se relaciona con un mayor riesgo de problemas de salud, entre ellos enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.
Ese riesgo requiere una evaluación individual: la apariencia o la dureza del abdomen, por sí solas, no permiten establecer un diagnóstico ni calcular la probabilidad de un infarto.
El mensaje central de la conversación fue priorizar la salud por sobre los resultados rápidos, con una alimentación variada, porciones adecuadas y cambios que puedan sostenerse en el tiempo.