El programa formativo culminó cinco días de entrenamiento y exploración corporal con la performance callejera Como quisiera decirte, presentada en distintos puntos de la ciudad.
Entre el 2 y el 7 de octubre se realizó en el Parque Cultural de Valparaíso una nueva edición de Claustro del Silencio, programa formativo dirigido por Joan Bravo y dedicado al teatro físico, el mimo y la expresión corporal. La experiencia reunió a intérpretes de circo, danza y teatro, además de estudiantes y docentes, en un espacio de encuentro, creación y aprendizaje colectivo.
A lo largo de cinco días, las y los participantes exploraron el cuerpo como herramienta esencial de comunicación y expresión escénica. Mediante ejercicios de entrenamiento físico y coreografías, trabajo de movimiento e investigación del mimo corporal dramático, el grupo profundizó en las posibilidades expresivas del gesto, la presencia y la acción. El proceso invitó a construir un cuerpo comunicativo, capaz de transmitir ideas y emociones sin depender de la palabra.
El intensivo finalizó con la muestra pública de Como quisiera decirte, una performance corporal callejera creada durante el programa. La intervención trasladó a la ciudad el trabajo realizado en los talleres y convirtió el espacio cotidiano en un escenario abierto: el movimiento y la presencia de los intérpretes irrumpieron en el ritmo de las calles, invitando a quienes transitaban a detenerse, mirar y participar como espectadores.
La obra propone una reflexión sobre la desconexión entre las personas y la frialdad que puede instalarse en los espacios públicos, en una época marcada por la tecnología y la distancia. Frente a esa realidad, también abre lugar a una mirada esperanzadora: recuerda que, incluso en medio de la multitud, persisten el amor, la contemplación, la alegría, la fuerza y la compasión.
La performance recorrió distintos puntos de Valparaíso y culminó en la plaza Aníbal Pinto, donde llamó la atención de transeúntes, conductores y pasajeros del transporte público, acercando el teatro físico a la vida cotidiana de la ciudad.
La jornada fue una experiencia intensa y emotiva para el grupo, que compartió aprendizajes y descubrimientos a través del cuerpo y la creación colectiva. El programa estuvo dirigido por Joan Bravo, docente de teatro físico, mimo y expresión corporal, con la asistencia pedagógica de Natalia de la Paz en mimo corporal dramático.
Con su labor formativa y su compromiso con la memoria del mimo, Claustro del Silencio se ha consolidado como uno de los espacios de formación en teatro físico, mimo y expresión corporal más importantes de Chile, contribuyendo a fortalecer y profesionalizar estas disciplinas.