En entrevista con Conexión Guayacán, el alcalde de Providencia destacó la necesidad de invertir en prevención y aplicar adecuadamente la Ley de Seguridad Municipal. También valoró el intercambio de experiencias con comunas como La Serena y Coquimbo.
La seguridad municipal debe proteger tanto a los residentes como a quienes llegan a trabajar, estudiar o recibir atención de salud. Ese fue el planteamiento del alcalde de Providencia, Jaime Bellolio, durante una conversación con Félix Velasco para Conexión Guayacán, en el marco de un encuentro de autoridades municipales.
El jefe comunal destacó que la gestión de la seguridad exige considerar la circulación diaria de personas y las distintas actividades que se desarrollan en cada territorio.
En el caso de Providencia, afirmó que por la comuna pasan alrededor de dos millones de personas al día, cifra que utilizó para dimensionar el desafío que representa resguardar a una población que va más allá de sus habitantes.
“Uno no puede decirle a una persona que viene de otra comuna: ‘A usted no le doy seguridad y a usted sí’. No, es para todos”, sostuvo.
Seguridad para vecinos, trabajadores y estudiantes
Bellolio señaló que la seguridad es una necesidad prioritaria para quienes viven en la comuna, pero también para quienes utilizan sus hospitales, escuelas, universidades y espacios de trabajo.
Desde esa perspectiva, defendió la importancia de destinar recursos a la prevención y al trabajo de los equipos municipales, considerando las necesidades de todas las personas que transitan por el territorio.
Su planteamiento apunta a una gestión que tome en cuenta tanto a la población residente como a quienes permanecen temporalmente en la comuna por motivos laborales, educativos o de acceso a servicios.
Ley de Seguridad Municipal: el desafío de implementarla bien
Durante la entrevista, el alcalde destacó la importancia de aplicar adecuadamente la Ley de Seguridad Municipal, valorando las herramientas que contempla y las medidas de protección para quienes realizan labores preventivas.
Bellolio expresó preocupación por las agresiones a las que pueden verse expuestos los patrulleros municipales y sostuvo que la implementación de la normativa requiere atención a sus aspectos operativos.
“Es una buena ley que hay que implementarla bien”, afirmó.
Como contexto, la Ley N.º 21.802 establece que las inspectoras y los inspectores de seguridad municipal tienen como función principal desarrollar actividades de prevención del delito, protección de personas y promoción de la convivencia vecinal.
Para el alcalde, el diálogo entre los municipios y el Gobierno resulta relevante para abordar las dudas y dificultades que surjan en su aplicación.
La Serena y Coquimbo: experiencias que también aportan
Otro de los puntos destacados por Bellolio fue la posibilidad de aprender de las experiencias de otros gobiernos locales.
Durante la conversación mencionó expresamente a La Serena y Coquimbo, reconociendo que las comunas costeras enfrentan situaciones y desarrollan prácticas que pueden aportar al trabajo municipal en otros territorios.
“Uno aprende también de ellos mismos”, señaló al valorar estos encuentros como espacios para compartir conocimientos y ampliar la mirada más allá de Santiago.
La reflexión cobra especial interés para comunas que reciben visitantes y concentran actividades comerciales, educativas y de servicios, donde la planificación de la seguridad debe considerar distintas dinámicas de circulación y uso de los espacios.
Coordinación municipal para responder a una necesidad común
La intervención del alcalde de Providencia puso el foco en tres desafíos: invertir en seguridad, implementar correctamente las herramientas legales y fortalecer el aprendizaje entre municipios.
Su mensaje central fue que la protección de las personas exige una respuesta que considere a todos quienes utilizan la comuna, junto con una coordinación permanente entre autoridades y equipos locales.